Una fotografía de producto de calidad, debe transmitir de una manera efectiva las intenciones y exigencias publicitarias del  cliente . Con una buena iluminación, dependiendo de la naturaleza del producto, una creatividad adecuada al mensaje publicitario que se pretenda transmitir y un procesamiento correcto de la imagen, se puede lograr  que un objeto aparentemente carente de interés y belleza, impácte, sea interesante y atrayente, dotándole de una fuerza visual capaz de atraer la atención del cliente.